La música es considerada como un modo de expresión a través de la cual el ser humano puede comunicar sentimientos, ideas o afectos. Ésta ha acompañado al ser humano a  lo largo de toda su historia, en todos los momentos históricos y en todas las civilizaciones.

Son muchos los efectos que  la música produce en  el ser humano por su capacidad de penetrar en lo más hondo del alma y del espíritu del ser humano, llegando donde otros elementos no lo hacen. Cuando la palabra no sirve para comunicar, ahí está la música en todas sus vertientes: instrumental, vocal, danza, etc.

Existen, varios modelos de musicoterapia sobre los que hemos hablado en el Blog de musicoterapia Musicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género, que nos aportan diferentes técnicas de intervención: Técnicas receptivas y técnicas expresivas.

En esta entrada vamos a ver una de las técnicas receptivas implementadas en uno de los talleres de musicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género.

La sesión que se presenta a continuación, tenía como objetivo favorecer el autoconocimiento y el aumento de la autoestima de cada una de las mujeres que participaban en el taller.

  1. Iniciamos la sesión con la acogida de las mujeres, dejando tiempo para incorporarse a la sesión, que se saluden, que comenten como ha ido la semana, y que piensen en qué aspecto personal quieren trabajar en esta sesión- Lo anotan y lo guardamos en la caja de objetivos. (20′ aprox.)
  2. Seguimos con un ejercicio corporal en el que  nos movemos por la sala al ritmo de la música que se va escuchando, pasando de un ritmo más suave a otro más rítmico con el fin de centrarase en la música y empezar a desconectar de lo que pasa fuera de la sesión. Los movimiento van acompañados de pañuelos de colores que pueden coger las mujeres e ir moviéndolos al ritmo de la música. (15′ aprox.). La música elegida para este ejercicio es Gambia de Sona Jobarteh
  3. Con música relajante de fondo vamos situándonos en una posición cómoda (cada una decide si se acuesta en la colchoneta, si se sienta en una silla…) y empezamos una relajación guiada en la que vamos a centrárnos en el Self (en el yo interno). (20′ aprox.)
  4. Al finalizar se les pide que elaboren un mandala que posteriormente comentamos y ponemos en común (30′ aprox.).
  5. Despedida y cierre de la sesión con un repaso acerca de si han conseguido el objetivo que se habían marcado (que no tiene porqué coincidir con el propuesto por la terapeuta).

Con esta técnica receptiva de musicoterapia se consigue encontrarse con una misma, establecer nuevas conexiones emocionales consigo misma, identificar su propia identidad, entre otros.

¡¡ Recuerda que en este tipo de terapias grupales nunca debemos obligar a  ninguna mujer a que hable si no quiere hacerlo!!. No violentar es uno de los principios de este tipo de terapia

 


Blog de Musicoterapia

Desde 2014 colaboro con la Fundación Alanna haciendo musicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género. Si me tuviera que definir con tres palabras sería Apasionada, Valiente e Inquieta. Para saber más https://blogdemusicoterapia.com

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