El Método Conductista en Musicoterapia,  procede o tiene como base la teoría conductista de psicología.

La teoría conductista nace a principios del S. XX. Algunos autores relevantes del conductismo son Watson, Paulov y Skinner. Se ha desarrollado a partir de la descripción de fenómenos que han ocurrido. Los individuos adquieren un repertorio de conductas como consecuencia de los entornos que los han influido a lo largo de sus vidas. La aplicación de esta teoría en la práctica clínica empieza, por parte del terapeuta, con la evaluación real de la conducta con el fin de obtener varias clases  información (Mercadal-Brotons, 2000, p. 310).

Se busca aumentar la probabilidad de que una conducta se repita al ser seguida por un Reforzador (estímulo que aumenta la probabilidad de que se de una respuesta). El refuerzo puede ser positivo,  (estímulo que se presenta después de una conducta que queremos que se repita) y negativo (estímulo cuya eliminación después de una respuesta aumenta la probabilidad de esta respuesta.

Se debe obtener información sobre la experiencia y la relación entre el paciente-música y con esta información se lleva a cabo el diseño del programa de tratamiento. Desde estas teorías la musicoterapia es aplicada solo si estudia conductas socialmente significativas o de importancia inmediata para los pacientes y para ello se mide de manera precisa la conducta que se quiere cambiar o mejorar.

En el Método Conductista de Musicoterapia  se distinguen tres funciones que la música adquiere en el entorno musicoterapéutico:

Instrumentos

      • Estructura, ya que la música se presenta como actividad   continuada. La música posee estructura y orden inherentes. La música requiere una conducta cronológica, necesita que el individuo se comprometa con la experiencia momento a momento, ya que la música solo existe a través del tiempo. Esto implica una adaptación y orientación del sujeto a la realidad.
      • Estímulo, señal auditiva, utilizada para facilitar la retención y el  aprendizaje de ciertos conceptos y ofrecer una estructura para el tiempo  y el movimiento (ibid, p. 313).
      • Refuerzo, ya que el procedimiento musicoterapéutico en sí sirve como refuerzo en conductas deseadas.

La actividad musical, en el Método Conductista de Musicoterapia  es considerada como conducta abierta y observable. Lo que sucede en el interior del paciente no es relevante ni importante (recordar que para el conductismo lo importante es la conducta medible y observable). Se estimula la aparición de conductas a través de un programa sistemático de recompensas y refuerzos.

Las referencias bibliográficas de musicoterapia citadas en esta entrada son:

  • Mercadal-Brotons, M. (2000). Modelo conductista. En Betés, M. (Comp.). Fundamentos de Musicoterapia Madrid. Ed. Morata. pp. 309-317.

 


Blog de Musicoterapia

Desde 2014 colaboro con la Fundación Alanna haciendo musicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género. Si me tuviera que definir con tres palabras sería Apasionada, Valiente e Inquieta. Para saber más https://blogdemusicoterapia.com

1 comentario

Modelos de Musicoterapia – THE MUSIC FOR THERAPY · agosto 10, 2018 a las 3:12 pm

[…] MODELO CONDUCTISTA: La teoría conductista se ha desarrollado a partir de la descripción de fenómenos que han ocurrido. Los individuos adquieren un repertorio de conductas como consecuencia de los entornos que los han influido a lo largo de sus vidas. La aplicación de esta teoría en la práctica clínica empieza, por parte del terapeuta, con la evaluación real de la conducta con el fin de obtener varias clases  información (Mercadal-Brotons, 2000, p. 310). […]

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